Cuando te chocan y la culpa fue del otro, tenés derecho a que su aseguradora te pague los daños. Sin embargo, muchísima gente deja pasar ese derecho por ideas equivocadas sobre cómo funciona un reclamo de tercero.

Repasamos los mitos más frecuentes y, sobre todo, la realidad detrás de cada uno.

En pocas palabras. Reclamar al seguro del tercero es un derecho, y la mayoría de los motivos por los que la gente no lo ejerce son mitos. Con el respaldo adecuado, es más simple, más rápido y menos costoso de lo que se cree.

Mito 1: "Necesito tener todo riesgo para reclamar"

Realidad: No. El reclamo de tercero no depende de tu cobertura, sino de que el accidente haya sido culpa del otro. Reclamás como damnificado, y para eso no necesitás todo riesgo ni ninguna cobertura especial.

Mito 2: "Si no tengo seguro, no puedo reclamar"

Realidad: Podés reclamar igual. El derecho a que el responsable te indemnice es tuyo, tengas o no seguro propio. Lo único que cambia es que algunos documentos se reemplazan de otra forma. Lo explicamos en ¿Puedo reclamar si no tengo seguro?.

Mito 3: "Reclamar es un juicio de años"

Realidad: La mayoría de los reclamos por daños materiales se resuelven en la instancia administrativa, sin llegar a juicio. La vía judicial es la excepción, reservada para los casos donde no hay acuerdo o la aseguradora rechaza el reclamo.

Mito 4: "Tengo que contratar un abogado y pagar honorarios"

Realidad: No tenés que salir a buscar y contratar un abogado por tu cuenta. Reclamar con AutoReclamo ya incluye representación letrada, y en este tipo de reclamos los honorarios profesionales suelen quedar a cargo de la aseguradora del responsable. Lo vemos en ¿Necesito un abogado para reclamar?.

Mito 5: "Reclamar es tan complicado que no vale la pena"

Realidad: Hacerlo por tu cuenta sí puede ser complicado: muchas veces las aseguradoras dilatan y ponen trabas con la expectativa de que el reclamante se canse y abandone. Pero no tenés que pelearla solo. Con AutoReclamo, esa parte la manejamos nosotros: vos cargás la documentación desde el celular —que es acotada y por lo general ya tenés— y del resto nos ocupamos, mientras seguís el estado del reclamo en tiempo real. Te dejamos el checklist completo de documentación.

Mito 6: "Ya pasó mucho tiempo, ya no puedo reclamar"

Realidad: Tenés 3 años desde la fecha del accidente para reclamarle al tercero. Salvo que haya pasado ese plazo, casi siempre estás a tiempo. Eso sí: cuanto antes inicies, más fácil es reunir la prueba. Más detalle en ¿Cuánto tiempo tengo para reclamar?.

Mito 7: "Como el golpe fue leve, no vale la pena"

Realidad: Un daño que parece menor puede salir bastante más caro de lo que imaginás, sobre todo cuando arrastra piezas internas. Si la culpa fue del otro, te corresponde que te lo reparen, sea grande o chico el golpe.

Mito 8: "Mejor arreglo por afuera con el otro conductor"

Realidad: Que el otro te ofrezca pagarte en efectivo para no involucrar a su seguro suele terminar mal para el damnificado: montos que no alcanzan, promesas que no se cumplen y ningún respaldo. Encauzar el reclamo por la aseguradora es lo que protege tu derecho.

Dejá los mitos de lado y reclamá

Ingresá tu reclamo en solo tres minutos. Lo hacemos simple y sin trámites complicados.

Iniciar reclamo →

Preguntas frecuentes

No. El reclamo de tercero depende de que el accidente haya sido culpa del otro, no de tu cobertura. Reclamás como damnificado, sin necesidad de todo riesgo.
No. La mayoría de los reclamos por daños materiales se resuelven sin llegar a juicio, en la instancia administrativa ante la aseguradora del responsable.
No tenés que contratar un abogado por tu cuenta, y en este tipo de reclamos los honorarios de la representación letrada suelen quedar a cargo de la aseguradora del responsable.
Tenés 3 años desde la fecha del accidente. Salvo que haya vencido ese plazo, lo más probable es que estés a tiempo.