Un reclamo de tercero se hace contra la aseguradora del que te chocó. Por eso, el primer paso —y el más importante— es identificar al responsable y su compañía. Si te vas del lugar sin esos datos, después puede ser muy difícil (o imposible) reclamar.

La buena noticia es que son pocos datos y se consiguen en minutos. Lo importante es saber cuáles no podés dejar pasar.

Lo esencial. El dato que no te podés olvidar es la patente del vehículo del responsable. Con ella, más la aseguradora y el número de póliza, tenés lo necesario para reclamar. Sin identificar al responsable, no hay a quién reclamarle.

Los datos imprescindibles

Estos tres son la base de tu reclamo:

Los datos que suman

No son imprescindibles, pero ayudan a que tu reclamo sea más sólido:

Cómo conseguirlos en el momento

Después de un choque los nervios están a flor de piel, así que tené presente un par de cosas:

Todo esto forma parte de qué hacer bien en el lugar del accidente, algo que vemos en detalle en Me chocaron: qué hacer paso a paso.

¿Y si el tercero no te da los datos o se escapa?

Puede pasar que el otro conductor se niegue a dar sus datos o directamente se dé a la fuga. Ahí, la patente sigue siendo tu mejor herramienta:

Lo que sí es difícil de sortear es no tener ningún dato del vehículo: si no hay forma de identificar al responsable, el reclamo de tercero se queda sin contra quién dirigirse. Por eso, la patente es innegociable.

¿Tenés los datos? Iniciá tu reclamo

Ingresá tu reclamo en solo tres minutos. Lo hacemos simple y sin trámites complicados.

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Preguntas frecuentes

Los imprescindibles son la patente del vehículo, la aseguradora del responsable y, si lo conseguís, el número de póliza. Suman también el nombre y DNI del conductor, un contacto y los datos de testigos.
La patente es el dato clave. Con ella, más una denuncia policial si el responsable se fugó, el reclamo puede avanzar, y podemos ayudarte a identificar la aseguradora. Cuantos más datos tengas, más ágil es el trámite.
Anotá o fotografiá la patente, hacé la denuncia policial y buscá testigos. Con la patente se puede encaminar el reclamo aunque el responsable no haya dado sus datos.
Suele figurar en la tarjeta del seguro que el otro conductor lleva para circular. Si no la conseguís en el momento, la patente permite rastrear la cobertura del responsable.