Un reclamo de tercero se hace contra la aseguradora del que te chocó. Por eso, el primer paso —y el más importante— es identificar al responsable y su compañía. Si te vas del lugar sin esos datos, después puede ser muy difícil (o imposible) reclamar.
La buena noticia es que son pocos datos y se consiguen en minutos. Lo importante es saber cuáles no podés dejar pasar.
Lo esencial. El dato que no te podés olvidar es la patente del vehículo del responsable. Con ella, más la aseguradora y el número de póliza, tenés lo necesario para reclamar. Sin identificar al responsable, no hay a quién reclamarle.
Los datos imprescindibles
Estos tres son la base de tu reclamo:
- Patente del vehículo. Es el dato clave. Identifica al vehículo del responsable y permite rastrear su cobertura. Si tuvieras que quedarte con un solo dato, es este.
- Aseguradora del tercero. Es la compañía a la que le vas a reclamar. Suele figurar en la tarjeta del seguro que el otro conductor lleva para circular.
- Número de póliza. No siempre lo vas a tener a mano, pero si lo conseguís, agiliza todo el trámite.
Los datos que suman
No son imprescindibles, pero ayudan a que tu reclamo sea más sólido:
- Nombre y DNI del conductor responsable.
- Un teléfono o contacto por si hace falta.
- Marca, modelo y color del vehículo.
- Datos de testigos, si hubo. En caso de discusión sobre la responsabilidad, valen oro.
Cómo conseguirlos en el momento
Después de un choque los nervios están a flor de piel, así que tené presente un par de cosas:
- Mantené la calma e intercambien datos. Es lo que corresponde y lo que necesitan los dos.
- Sacá fotos. De la patente del otro vehículo, de su tarjeta del seguro, del vehículo y de la escena. Una foto vale más que un dato anotado a las apuradas.
- No te vayas sin la patente y la aseguradora. Es el mínimo indispensable para poder reclamar.
Todo esto forma parte de qué hacer bien en el lugar del accidente, algo que vemos en detalle en Me chocaron: qué hacer paso a paso.
¿Y si el tercero no te da los datos o se escapa?
Puede pasar que el otro conductor se niegue a dar sus datos o directamente se dé a la fuga. Ahí, la patente sigue siendo tu mejor herramienta:
- Anotá o fotografiá la patente como sea. Con ese dato hay mucho por hacer.
- Hacé la denuncia policial, sobre todo si el responsable se fugó. Deja constancia de lo ocurrido.
- Buscá testigos que puedan aportar lo que vieron.
- Apoyate en nosotros. Con la patente, podemos ayudarte a identificar la aseguradora del responsable para encaminar tu reclamo.
Lo que sí es difícil de sortear es no tener ningún dato del vehículo: si no hay forma de identificar al responsable, el reclamo de tercero se queda sin contra quién dirigirse. Por eso, la patente es innegociable.
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